¡Tiempo de bodas!

Por Miss Rock

Empieza a salir el sol y a la gente se le da por casarse, ¡todavía! Efectivamente, señoras. Parece increíble con los tiempos que corren, ¿no? Y llega la pregunta del millón ¿qué me pongo? Pues te proponemos algo muy divertido y diferente. Arriésgate y rompe los típicos tópicos. Todas queremos ir elegantes, pero a la vez con un puntito macarra, ¡qué caray! Y, en medio de la frustrante búsqueda, de repente lo ves allí, delante de ti, en todo cuanto escaparate te cruzas y te persigue ¡¡un maldito chal!! Qué horror. No me va, oye, y tengo unas cuántas bodas este año… Así que, por qué no mejor una cazadora con personalidad. Mezclemos estilos, texturas, colores… Salgamos del aburrimiento, crucemos la puerta de los chales y sucedáneos y ¡pongámonos una cazadora vaquera o una chupa de cuero customizada! No puede ser una mezcla más explosiva.

Un día nos entregan una invitación y nuestra primera idea es: No me apetece ir demasiado formal, ni muy arreglada. Tal vez con un toque sexy y atrevido y a la vez que vista muchísimo. Desde el cariño y el bolsillo os vamos a dar unos consejitos. Todas queremos seguir vistiendo de forma juvenil, con frescura y dejar de torturarnos con esos vestidos largos, cargados de brillantes y varillas que se te incrustan hasta en las ideas. La moda ha dado un giro de 180 grados, ¡por fortuna, nenas!, y nos da la oportunidad de hacer combinaciones que antaño  serían impensables…

El otro día apareció ante mí un vestido verde largo de raso, ¡¡destellaba!! Y pensé: ¡Eli vestido perfecto! Lo combinaré con unos pendientes largos y unas sandalias de taconazo. (Ya sabéis para acabar llorando de amor, pero solo por el dolor de pies… jajajaja). Me encanta, una cosa sexy, insinuante con la espalda al aire. Sed prácticas buscad un color que os chifle, liso y le dais vidilla con los complementos, o floreado, que es época estival y se llevan las telas vaporosas, -que viene bien también para no ahogarse de calor-, ¡un corte que tenga buena caída, simple y sencillamente! Reciclad uno que ya tengáis, que corren épocas de ahorro. Y si no, tirad de revistas de moda y de una modista en la que confiéis a ciegas. ¡¡Eso fue lo que hice yo!! Suelo consultar distintas publicaciones y webs de moda, a menudo, y localicé un vestido plata de lentejuelas, de esos con una sola manga en Ourdress: ¡Ajá! Ahí está mi parte de arriba, pensé. Una blusa con ese corte. Para enseñar mi mejor hombro (jeje, como lo del mejor perfil, que no solo es cosa de Julio Iglesias).

Mar Flores fue la musa de mi segunda elección. Un barrido por su Pinterest me llevó a la parte abajo del conjunto, una falda ideal, con un toque flamenco: un volante por delante y hacia un lado. Escogí dos colores lisos, un amarillo y un morado, y mi costurera se decantó por un crep-satén para confeccionar el modelito. Y como me encanta la pedrería, convertí en cinturón un collar, para darle un toque brillante al traje.

Así que empieza el gran día y llevo dos looks, uno elegante durante el día… y cuando llega la noche, que es cuando realmente quieres sorprender, mi prenda favorita: ¡¡Una chupa de cuero!! Síííí. Puedes combinar también una vaquera, ya sabes de esas con tachuelas, apliques, brillos, que puedes encontrar en Missrock 😉 ¡Toda una joya! Como los bolsos/joya (guiño, guiño). Te la pondrás y sentirás que te comes la noche, te mirarán porque es algo rompedor. Irás sencilla, pero a la vez radiante. Vestirás con mucha personalidad, diferente, moderna, estilosa, por qué no ¡brillante!, ¡¡rockera incluso!! Piénsalo, es una prenda muy básica, que te servirá para diario, para salir, para ir a trabajar y que ese toque chic de los adornos te vestirá también de ocasión, porque es algo innovador. Además si crees que le falta color al “outfit” -como dicen por ahí en extranjero- métele unas sandalias coloridas. Yo que compro mucho por Internet, me enamoré de estas en Aliexpress, ¡todo flores!

Que no te asuste combinar o “des-combinar”. En moda, aunque por ahí digan lo contrario: ¡No hay nada prohibido!